El término ‘packaging’ es un anglicismo que engloba todas aquellas actividades relacionadas con el diseño y producción del contenedor que protege y embala cualquier producto. 
Será lo primero que vea tu cliente o potencial cliente. Y tendrá que dedicar unos instantes a abrirlo. El reto es convertir ese instante en una experiencia positiva y diferencial.

El packaging va mucho más allá del envase o el embalaje que protege un producto. Es la mejor forma de valorizar tu producto, atraer al cliente y favorecer su decisión de compra. Y en la industria, como en la vida misma, no hay una segunda oportunidad para causar una primera buena impresión.

Las funciones del packaging

Protección

Ya sea un packaging comercial, o un packaging industrial, su principal función es ejercer de barrera protectora frente a roturas durante el transporte, condiciones climáticas adversas o suciedad, entre otros.

Conservación

Este punto es clave en el packaging para alimentos. El producto no solo debe llegar íntegro. También debe estar en perfectas condiciones higiénico-sanitarias y evitar el desperdicio alimentario.

Facilitar el uso

¿Será voluminoso y hay que cargarlo en un camión? Entonces debe ser ligero y tener un diseño ergonómico que facilite esas tareas logísticas. ¿Va a llevar alimentos? Debe proteger, ser apto para pasteurización, congelación, microondas, con tapa que cierre bien por si no se consume todo de una vez…

Herramienta de marketing

El neuromarketing nos ha enseñado que el envase contribuye a la construcción de marca. A fin de cuentas, es lo primero que ve y toca, mucho antes incluso de probar, sentir o utilizar el producto. De ahí la necesidad de hacerlo innovador, práctico, fácil de manejar y, por qué no, estético.

Cumplimiento de la normativa

El envase contribuye al cumplimiento de la normativa, ya sea respecto a la seguridad alimentaria (preservación de la cadena de frío, niveles de NIAS…), la prevención de residuos, facilitar la Manipulación Manual de Cargas.

Reducción de costes

Un buen packaging permite ahorrar costes durante todo el proceso de logística. Por ejemplo, facilitando la carga y descarga, reduciendo el gasto en los portes asociados al peso, ocupando menos espacio en el almacén…

Información al usuario

El packaging de productos debe proporcionar al consumidor los datos esenciales del fabricante y del producto: peso, fecha de caducidad o de consumo preferente, ingredientes, componentes técnicos, instrucciones de uso y advertencias de seguridad. Especialmente ahora, que la Unión Europea busca avanzar en la economía circular e incluir en el packaging un Pasaporte Digital del Producto.